sábado, septiembre 02, 2006

La Locura de la Predicación

“Un cristiano para mi es o un hombre que vive en Cristo o un farsante. Ustedes cristianos no aprecian lo que aparece aquí – casi el total del testimonio externo que das de Dios – es por lo cual te juzgamos. Tu debes resplandecer a Cristo. Tu fe debe fluir hacia nosotros como un rió de vida. Debes infectarnos de amor por El. Es entonces que Dios quien era lo imposible llegara a ser posible al ateísta y para aquellos de nosotros que su fe tambalea. Nosotros no podemos evitar ser sorprendidos, sentirnos molestos y confundidos por un cristiano quien realmente parece cristiano. Y no le perdonamos cuando falla en serlo.”
Estas palabras fueron expresadas por una joven francesa y muestran el anhelo de aquellos que están sedientos. La palabra cristiano se ha convertido tristemente en sinónimo de religión y no de vida, hoy en día ser cristiano no es garantía de realidad y veracidad. Es por ello que Dios esta llevando su Iglesia a la calle para que ejercitemos el músculo de la fe, juntándonos con gente herida y autentica, quienes han aprendido a identificar lo real de lo irreal. Como en los tiempos de Jesús, quienes le identificaron fueron aquellos aparentemente menos preparados….los viles y menospreciados de la época.
En la calle hay hambre por la locura de la predicación y Jesús fue un legado de esta locura, rompiendo todos los convencionalismos de la época. 1 Cor. 18-31