viernes, julio 07, 2006

Pobre en Espíritu

Una época en mi vida estuvo marcada por un involucramiento en ministerios en la Iglesia y mi relación con Dios se tradujo en acciones y obras, y no que estas estén mal, sin embargo si mi motivación de por que las hacia. Esta manera de vivir haciendo obras “para El” escondió algo que no se alcanza a ver y que arde como el fuego, mi orgullo. Por ello Dios expreso a través del profeta Óseas “Porque quiero misericordia, y no sacrificios; y conocimiento de Dios mas que holocausto”. Y también como dijo David en el salmo 51 “Sacrificio es para Dios un espíritu contrito, al corazón contrito y triturado no lo desprecias tu, oh Dios” En la medida que conozco mas de Dios, menos conozco de mi y de la vida, mas necesito de El para mis decisiones en los diferentes escenarios que transito. A la larga la meta es llegar a ser un pobre en espíritu, quien es aquel que tiene toda su suficiencia en Dios.