domingo, diciembre 25, 2005

Aprendiendo de Daniel

En esta buena época para repensar, mirar hacia atrás y proyectarnos hacia delante, surjen preguntas: como estoy? Hacia donde me dirijo? Estoy escuchando a Dios? Estoy disponible a El? Estoy experimentando su Vida? Tengo agua en mi para dar al sediento?
Me duele pero encuentro que este año he pasado por momentos en los cuales he llegado a experimentar mas sed, que agua para dar. Personalmente necesito volver a lo básico, a ser un niño en El, a ser un pobre en espíritu, a desaprender muchas cosas y aprender lo mas sencillo y poderoso del evangelio “amarle a El con furia y a mis amigos tanto como me amo yo”
Para experimentar la sencillez y poder de este evangelio es necesario desalojarnos de nosotros mismos y abandonarnos en El.
Un personaje bíblico que desde muy joven y a un precio altísimo dispuso su vida fue Daniel, tuvo muchos momentos en que se puso en una situación donde no tenia certeza de un desenlace seguro, pero algo que aprendo de el es que su desenlace era Dios, su mirada estaba en el Invisible y no vacilo en poner a prueba a Dios. El resultado fue una vida llena de aventuras que le llevo a ser luz e influir en medio de tres diferentes poderes militares y económicos de su época.
En Daniel 11:32b leemos lo que bien podría ser un resumen de su vida “mas el pueblo que conoce a Dios se mantendrá firme y actuara en consecuencia” .